"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"
Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo
Los
santos testigos del amor hermoso
Diác. Jorge Novoa
Quisiera compartir con ustedes una pequeña
experiencia vivida ayer, en la presentación de un libro[1]
que testimonia la vida de un santo. La presentación del libro estaba dividida en
dos partes, la primera realizada por su autor, la otra era un video breve pero
sustancioso de algunos hechos de la vida del santo.
Tres son los elementos que quiero destacar; la
infatigable tarea de amar y darse cotidianamente, la conmoción interior ante la
vida del santo y finalmente el hecho que desata su
entrega.
El primero expresado en la presentación de los
recuerdos del autor; la santidad vivida como una permanente atención a los
gestos cotidianos. Cuando las tareas cotidianas se mantienen vivificadas por la
caridad, en la doble vertiente, de hacerlo siempre y a todos, los gestos
adquieren características heroicas. La Iglesia nos enseña, a estar en cada gesto
y en cada encuentro "no sólo físicamente sino con el corazón"; cuando alguien
persevera, con una gran docilidad a la acción de la gracia, construye con el
arquitecto que modela en nosotros la imagen de su Hijo.
Los otros dos elementos que quiero destacar nacen
del video; es complejo expresar la conmoción interior que se vive al ver al
santo en acción: Su sencillez y simplicidad son tan desbordantes que sus gestos
y palabras alcanzan el corazón. No hay argumentos complejos, ni posturas
estudiadas, la imagen es invadida por una simplicidad desbordante. Íntimamente
creo que la conmoción es un síntoma de salud; al salir pensaba y daba gracias a
Dios, recordando cómo en otras oportunidades al ver videos de Madre Teresa, del Padre Pío, y de otros
tantos testigos, iba buscando lo extraordinario y volvía emocionado de ver como
viven su fidelidad a Dios en lo cotidiano. Cuando los santos dejan de
conmocionarnos interiormente, y sus gestos se tornan insensibles, la sociedad se
encuentra enferma de una enfermedad mortal, no reconoce el verdadero amor y la
belleza que destila su perfume. Una sociedad que desconoce el verdadero amor se
siente frustrada, deprimida, sofocada por los fracasos sin poder fecundar su
esperanza. Las vidas de los testigos del amor de Cristo son un canto de
esperanza, aún en situaciones inhumanas: Recordemos a Madre Teresa,a Carlos de
Foucault a nuestro P. Cacho, nada los detiene en la entrega que se abisma en
Dios.
Finalmente, y en este caso en particular, me
impresionó el hecho que desata la entrega de Escrivá. Las huellas del carmelita
descalzo sobre la nieve, suscitó en nuestro santo la pregunta central: ¿Hay
posibilidad de amar así?, ¿ Qué puede suscitar una entrega tan abismal?, es
decir, una entrega que saliendo tan generosamente de sí se apoye ciegamente en
la promesa de amor del Otro. Y al pensar en las huellas, uno se pregunta, ¿Quién
era? ¿ Qué fue de su vida? Y con él podríamos repasar una interminable cadena de
hombre y mujeres anónimos que han mostrado a Dios sin ellos saberlo. ¡ Que valor
adquiere nuestra vida cristiana en el silencio cotidiano, cuánto obra Dios en la
vida ordinaria! La semilla que se planta crece aún cuando el sembrador duerme,
pues Dios es el que da crecimiento.
Testimoniar a un santo deja en nosotros una
pregunta inquietante, ¿y tú que respondes, no quieres ser santo?. Este fue el
motivo expresado por Jaime en la carta que dirigió al fundador del "Opus Dei",
tal vez, hoy podamos comenzar a escribir la nuestra, Cristo nos espera en el
Sagrario de nuestras Iglesias; sabe que "luchar por amor" no es una tarea
sencilla, por ello nos regaló a su
Madre que vela junto a nosotros intercediendo ante su Hijo. Para
presentar este libro, la Providencia no pudo elegir una fecha más adecuada, la
Natividad de María. Al meditar en este acontecimiento comprendemos la grandeza y
humildad de la Madre del Señor que transitó gozosamente los
insondables caminos de Dios…
La conclusión esta marcada por una triple acción de
gracias, a Dios que nos bendice abundantemente y nos mira misericordiosamente
invitándonos a tomar por el camino de la santidad, a Escrivá por su testimonio
generoso en favor del amor hermoso
y a Jaime por recordárnoslo con su libro…
[1] "Luchar por amor" Recuerdos del beato Josemaría
Escrivá de Balaguer (Ed. De la Plaza). El libro de. Pbro. Dr. Jaime Fuentes,
sacerdote del Opus Dei, fue presentado en la 25° Feria del Libro en el local N°1
del LATU. Es una obra testimonial que nos acerca una serie de recuerdos que
tienen como protagonista a Josemaría Escrivá. Jaime va pasando las distintas
páginas de su álbum de fotos familiar, haciéndonos partícipes del asombro que
despertó en él la santidad.