Congreso
Nacional
de la Familia
Nuestras Iglesias diocesanas que viven en Uruguay, en este II Congreso Nacional, estrechan aún más los lazos de la comunión para ofrecer a todos los uruguayos el gozoso testimonio de familias generadoras y portadoras de vida, en el amor que personaliza y en la libertad responsable de una entrega total.
En el trabajoso cambio de época que estamos viviendo, encontramos en nuestras familias, transformadas por la vivencia de la fe, en iglesias domésticas, un camino seguro por el que la esperanza de construir una sociedad más justa y fraterna, podrá arraigarse en el corazón de todos los Orientales, a lo largo y ancho de todo el país.
Hemos llegado al final del camino de preparación de nuestro II Congreso Nacional de la Familia.
El sábado 11 y el domingo 12 de este mes de octubre, nos reúnen para la celebración del mismo.
Damos gracias a Dios que nos regala la oportunidad de encontrarnos como familia humana y cristiana y encontrar en ella ese GERMEN DE VIDA que nos abre a la ESPERANZA de mi PAÍS.
La Constitución de nuestra República Oriental del Uruguay nos dice en el Artículo 40 que la familia es la base de nuestra sociedad. El Estado velará por su estabilidad moral y material para la mejor formación de los hijos dentro de la sociedad.
Agradezco de corazón a todos los integrantes de la Comisión Nacional de la Pastoral Familiar, por su generosa dedicación y testimonio de fe, expresada en la preparación y realización de este bienvenido Congreso.
+ Nicolás Cotugno, sdb.
Arzobispo de Montevideo
Presidente de Pastoral Familiar de la CEU