Uruguay,
¿un país laico?

Reseña del libro:
Néstor Da Costa - Guillermo Kerber - Pablo Mieres, Creencias y Religiones. La religiosidad de los montevideanos al fin del milenio. Ediciones Trilce, Montevideo 1996, 136 pp.

«Muy pocos estudios se han dedicado a esclarecer el lugar que ocupa lo religioso en nuestra sociedad montevideana. Una suerte de acuerdo tácito llevaba a pensar que no existían esas grandes manifestaciones religiosas características de otros países latinoamericanos. Tampoco parecía que la Iglesia Católica tuviera un peso socio-político que justificara un análisis de su relación con la sociedad y con el Estado. Menos aún se constataba una presencia importante de otras iglesias o confesiones religiosas minoritarias. Ahora bien, el presente trabajo parte justamente del cuestionamiento de esos dos grandes supuestos:
- los uruguayos (para este estudio, los montevideanos) no son religiosos;
- las organizaciones religiosas no tienen peso en la sociedad montevideana.

En primer lugar, un impresionante 80% dice creer en Dios. Este dato alcanza para poner en cuestión afirmaciones demasiado rápidas sobre la no religiosidad de los uruguayos. Además, una contundente mayoría se autocalifica como «creyente» (cerca del 70%). ¿En qué consiste entonces el manido perfil laico, ateo o agnóstico de los uruguayos?

Debe agregarse que las distintas prácticas denominadas «supersticiones», «cábalas» o «creencias» tampoco están ausentes en la configuración cultural de los montevideanos: más de un tercio ha admitido creer o dudar de la efectividad de supersticiones y creencias.

En segundo lugar, la percepción del peso social relativamente débil de la Iglesia Católica no parece confirmarse en este estudio: las personalidades católicas (el Papa, obispos, sacerdotes) aparecen con saldos de opinión positivos y casi la mitad de la muestra evalúa la Iglesia Católica de manera positiva o muy positiva.

Por otro lado las dos expresiones religiosas que han tenido mayor notoriedad en los últimos años, las afro-brasileñas y las pentecostales, efectivamente presentan una tendencia dinámica importante y, a diferencia de la Iglesia Católica, polarizan la opinión y gestan nuevas adhesiones. En particular los jóvenes -a quienes se dedica una parte especial de este libro- manifiestan una postura más abierta hacia este tipo de opciones.

El aporte de este estudio -basado en informaciones obtenidas de primera mano, a lo largo de una prolija investigación- es de un enorme valor para comenzar a entender mejor este aspecto de nuestra identidad, constituyendo sin duda un hito en el conocimiento de la realidad religiosa de los habitantes de Montevideo.» (o.c., contratapa).