Reseña del libro: Pedro Gaudiano, Artigas Católico, Universidad Católica del Uruguay, Montevideo, 2002, 398 pp.
La otra injusticia histórica consistió en arrojar un manto de silencio acerca de la fe católica que profesó Artigas. La gran mayoría de los historiadores uruguayos y extranjeros, al abordar el estudio de la vida de Artigas, solamente se limitan a mencionar el hecho de que el Prócer estudió en el convento franciscano de San Bernardino, y muy poco más. Las nuevas generaciones que se educan en Uruguay y en América desconocen casi por completo que José Artigas fue un laico católico comprometido. Aquí nos limitamos a constatar el hecho, sin pretender analizar sus causas. Se puede afirmar que la obra que el lector tiene en sus manos constituye en sí misma una reparación a esa injusticia histórica.
En efecto, el Dr. Pedro Gaudiano documenta que
Artigas nació y creció en una familia católica activamente
integrada a la familia franciscana; se educó en una escuela católica,
perteneciente a los franciscanos; vivió y promovió a lo largo
de su vida los valores evangélicos que asimiló desde su entorno
familiar y desde su educación. Mantuvo una estrecha relación con
el clero de su época. Se preocupó del culto, de la conversión
de los indios y de la educación popular. Especial valor tiene el análisis
que realiza el autor acerca de los últimos treinta años de la
vida de Artigas. El Prócer vivió pobremente en Paraguay y ya en
su época fue llamado el Padre de los pobres de Curuguaty,
porque lo poco que tenía lo compartía con otros más necesitados.
Era un hombre que iba a Misa todos los domingos, tenía la costumbre de
rezar diariamente el Santo Rosario, daba catequesis a los niños, leía
la Biblia y se sabe que poseyó un libro de espiritualidad cristiana que
le ayudaba a conversar con Dios, es decir, a rezar. Y poco antes
de morir quiso levantarse de su lecho para recibir a Jesucristo en la comunión,
diciendo: Quiero levantarme para recibir a Su Majestad.
Si hoy, siglo XXI, se dijeran cosas como las que acabamos de mencionar acerca
de cualquier persona común y corriente... ¿habría algún
reparo en afirmar que esa persona es católica?
Mons. Dr. Nicolás Cotugno SDB,
o.c., Prólogo, p. 12.
Nota: Pedro Gaudiano es Doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Actualmente es docente de Antropología y Fenomenología de la Religión en la Universidad Católica del Uruguay Dámaso Antonio Larrañaga, de Historia de la Iglesia en la Facultad de Teología del Uruguay Mons. Mariano Soler y de Antropología y Educación en Valores en varios centros que trabajan en la promoción de la familia.