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Ficha
Nº 10
La familia, santuario de la vida |
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| Canto
inicial. Oración del Padre Nuestro. Lectura de la Biblia: |
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Reflexión. El cometido fundamental de la familia es el servicio a la vida, el realizar a lo largo de la historia la bendición original del Creador, transmitiendo en la generación la imagen divina de hombre a hombre (cf. Gn 5, 1-3). Familia y vida, binomio inseparable. La familia está llamada a esto a lo largo de la vida de sus miembros, desde el nacimiento hasta la muerte. La familia es verdaderamente el santuario de la vida..., el ámbito donde la vida, don de Dios, puede ser acogida y protegida de manera adecuada contra los múltiples ataques a que está expuesta, y puede desarrollarse según las exigencias de un auténtico crecimiento humano. Por esto, el papel de la familia en la edificación de la cultura de la vida es determinante e insustituible. Como iglesia doméstica, la familia
está llamada a anunciar, celebrar y servir el Evangelio de la vida.
Es una tarea que corresponde principalmente a los esposos, llamados a
transmitir la vida, siendo cada vez más conscientes del significado
de la procreación, como acontecimiento privilegiado en el cual
se manifiesta que la vida humana es un don recibido para ser a su vez
dado. En la procreación de una nueva vida los padres descubren
que el hijo, si es fruto de su recíproca donación de amor,
es a su Educar los hijos al respeto a
la vida. Aun en medio de las dificultades, hoy a menudo agravadas, de la acción educativa, los padres deben formar a los hijos con confianza y valentía en los valores esenciales de la vida humana. Los hijos deben crecer en una justa libertad ante los bienes materiales, adoptando un estilo de vida sencillo y austero, convencidos de que el hombre vale más por lo que es que por lo que tiene. La tarea educadora de los padres cristianos debe ser un servicio a la fe de los hijos y una ayuda para que ellos cumplan la vocación recibida de Dios. Pertenece a la misión educativa de los padres enseñar y testimoniar a los hijos el sentido verdadero del sufrimiento y de la muerte. Lo podrán hacer si saben estar atentos a cada sufrimiento que encuentren a su alrededor y, principalmente, si saben desarrollar actitudes de cercanía, asistencia y participación hacia los enfermos y ancianos dentro del ámbito familiar. Reflexiones del sacerdote o del animador. |
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Compromisos.
Ave María. Canto final. |
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Fuente: Pontificio Consejo para la Familia, Temas de reflexión y diálogo como preparación al IV Encuentro Mundial de las Familias, n. 12. |
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