Ficha Nº 15
La familia, la vida pública y la política
Canto inicial.
Oración del Padre Nuestro.
Lectura de la Biblia:

“Den pues al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mateo 22, 21-22).

Reflexión:
La familia es el núcleo central de la sociedad civil. Tiene ciertamente un papel económico importante, que no puede ser olvidado, pues constituye el mayor capital humano, pero su misión engloba muchas otras tareas. Es sobre todo una comunidad natural de vida, una comunidad que está fundada sobre el matrimonio, y por ello presenta una cohesión que supera la de cualquier otra comunidad social. Por eso, la familia debe ser respetada y protegida por el Estado como la primera institución social que, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, requiere que el Estado no pueda intervenir en campos en los que la iniciativa de la familia es suficiente.

Un impacto muy negativo sufrido durante las últimas décadas ha sido que la familia haya recibido los mismos ataques que el Estado ha dirigido contra los otros cuerpos intermedios de la “sociedad civil”, debilitándolos, suprimiéndolos o buscando regirlos. Cuando el Estado se arroga el poder de reglamentar los vínculos familiares y de dictar leyes que no respetan la comunidad natural que es la familia, anterior y superior a él (Cfr. Aristóteles, Etica a Nicómaco, VIII, 15-20), existe el temor fundado de que el Estado se valga de la familia en interés propio y que, en lugar de protegerla y defender sus derechos, la debilite y resquebraje.

Carta de los Derechos de la Familia

Artículo 8
La familia tiene el derecho de ejercer su función social y política en la construcción de la sociedad.

a) Las familias tienen el derecho de formar asociaciones con otras familias e instituciones, con el fin de cumplir la tarea familiar de manera apropiada y eficaz, así como defender los derechos, fomentar el bien y representar los intereses de la familia.

b) En el orden económico, social, jurídico y cultural, las familias y las asociaciones familiares deben ver reconocido su propio papel en la planificación y el desarrollo de programas que afectan a la vida familiar.

Artículo 9
Las familias tienen el derecho de poder contar con una adecuada política familiar por parte de las autoridades públicas en el terreno jurídico, económico, social y fiscal, sin discriminación alguna.

a) Las familias tienen el derecho a unas condiciones económicas que les aseguren un nivel de vida apropiado a su dignidad y a su pleno desarrollo. No se les puede impedir que adquieran y mantengan posesiones privadas que favorezcan una vida familiar estable; y las leyes referentes a herencias o transmisión de propiedad deben respetar las necesidades y derechos de los miembros de la familia.

b) Las familias tienen derecho a medidas de seguridad social que tengan presentes sus necesidades, especialmente en caso de muerte prematura de uno o ambos padres, de abandono de uno de los cónyuges, de accidente, enfermedad o invalidez, en caso de desempleo, o en cualquier caso en que la familia tenga que soportar cargas extraordinarias en favor de sus miembros por razones de ancianidad, impedimentos físicos o psíquicos, o por la educación de los hijos.

Es de una importancia determinante el testimonio de los padres en la apertura, la acogida, la coparticipación con el otro (un nuevo hijo, la crianza, la adopción, la relación con los padres y los subordinados, con las minorías étnicas).

Los hermanos significan para el niño la primera experiencia de socialidad. Entre hermanos se aprende a expresar y armonizar el propio ser social (respeto de la libertad de los otros, conocimiento de los propios espacios, de las características del otro, conciencia de los propios límites, búsqueda de una continua superación de los mismos, etc.).

Las familias numerosas tienen un gran valor: los parientes representan la primera apertura del niño hacia la sociedad; son una escuela de relaciones; facilitan su inserción en un programa afectivo sólido; posibilitan la experiencia de la disponibilidad, la confidencia (con sus eventuales primeras dificultades) y contemporáneamente dan conciencia de la fisonomía de la propia familia.

La apertura de la familia a la sociedad implica la comunicación y diálogo con los hijos sobre acontecimientos de la humanidad; sensibilizarse juntos respecto de los problemas de la sociedad; que los hijos vean que los padres participan personalmente de los acontecimientos de la sociedad civil.

Reflexiones del sacerdote o del animador.

Diálogo:

  • Al decidir nuestro voto en las elecciones ¿consideramos las políticas y filosofías familiares de los candidatos?
  • Si militamos en algún partido político ¿tratamos de influir en las políticas familiares del mismo?
  • Contempla nuestra legislación a la familia en todos sus derechos? Si no es así, ¿qué podemos hacer para mejorar esa situación?
Compromisos.
Ave María.
Canto final.

Fuente: Comisión Nacional de Pastoral Familiar, Materiales preparatorios de la Semana de la Familia 2001, Ficha La familia tiene que ver con la vida pública y la política.