FE Y RAZON
"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"
Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo
Cruzando
el umbral de la esperanza, un libro y algo más...
Diác.
Jorge Novoa
Cruzando
el umbral de la Esperanza, es un libro imperdible, el Santo Padre en un tono
coloquial y sencillo nos abre su corazón, éste aspecto para nada torna el
escrito en algo superficial, muy por el contrario, sus respuestas penetran cada
tema propuesto por V. Messori con profunda claridad, haciéndolo
accesible.
Quisiera
poner un ejemplo ilustrativo; el Santo Padre, realiza un diagnóstico de la
actual situación en el plano filosófico. La penumbra que se posa sobre las
corrientes filosóficas contemporáneas, tiene su origen en Descartes, él creo "el
clima" que dio origen a la cadena de eslabones que llegan hasta nosotros, con el
subjetivismo y el inmanentismo.
La
desconfianza que Descartes manifiesta en el plano de los sentidos, para la
posibilidad del conocimiento, y la primacía de éste con relación a la
existencia, al Esse, van llevando al pensamiento hacia un callejón sin salida.
Recordemos su trágica consecuencia, "Pienso luego existo". Lo primero es el
pensamiento antes que el Ser, su devastadora propuesta atacó directamente a la
metafísica y fundamentalmente a las vías de Santo Tomás de Aquino, verdaderos
caminos hacia Dios. Se lamenta el Santo Padre de ésta situación, al tiempo que
resalta las diferencias irreconciliables entre ambos sistemas, con sus
consecuencias diametralmente opuestas. Por las Vías se va a Dios, por el camino
del "Pensamiento Puro" se va hacia un callejón sin salida.
"¡Que
distinta es la postura de Santo Tomás, para quien no es el pensamiento el que
decide la existencia, sino que es la existencia, el Esse, lo que decide el
pensar! Pienso del modo que pienso porque soy el que soy - es decir una
criatura- y porque Él es él que es, es decir, el absoluto Misterio increado. Si
Él no fuese Misterio, no habría necesidad de la Revelación, o mejor, hablando de
modo más riguroso, de la autorevelación de Dios" (pág
57-58)
A este
ejercicio docente de nuestro pastor, permítanme agregue, un comentario que
también está vinculado con este maravilloso libro. Estando en el Congreso
Teológico Pastoral celebrado en Río, bajo el lema, "Familia don y compromiso
esperanza de la humanidad", en el año 1997, y siendo uno de los principales
protagonistas el cardenal López Trujillo, compartió con los allí presentes la
siguiente "Buena Nueva".
El
Santo Padre, había donado lo recaudado por las ventas de dicho libro (derechos
de autor), con dos objetivos, el primero; la construcción en Africa de un hogar
para acoger a los niños que por las injustas y devastadoras guerras quedaban
huérfanos, el segundo; la construcción de una casa en Brasil, que permitiera
acoger a niños (de ambos sexos) que son llevados al ejercicio de la
prostitución. En el corazón del Papa, la preocupación por los niños y las niñas,
víctimas de las guerras y los turistas que viajan desde distintas partes del
mundo, hacia Brasil, para consumar éste aberrante pecado. Este secreto
compartido por el Cardenal López Trujillo, hizo temblar las paredes del recinto
por el aplauso cerrado de los miembros de las distintas delegaciones que nos
encontrábamos reunidos en Río Centro.
Noticias
inadvertidas para la gran mayoría de los diarios, las radios y la TV, que parece
se han plegado a Descartes, en lugar de abrir vías, caminos hacia Dios,
prefieren, guardando silencio, presentar "callejones sin
salida".