FE Y RAZON

"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"

Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo

(Santo Tomás de Aquino) 


El derecho del niño a ser engendrado humanamente

Daniel Iglesias Grèzes

El Parlamento de la República Oriental del Uruguay está discutiendo un proyecto de ley sobre las técnicas de reproducción asistida que contradice la doctrina católica claramente expuesta en la instrucción Donum Vitae de la Congregación para la Doctrina de la Fe: la fecundación in vitro es siempre contraria a la ley moral, mientras que la inseminación artificial sólo es moralmente lícita cuando no sustituye el acto conyugal, sino que contribuye a hacerlo fecundo. Además, estas técnicas suelen implicar la muerte de numerosos embriones, o sea de seres humanos en estado embrionario, que tienen derecho a ser tratados como personas y no como objetos.

Ciertamente la Iglesia Católica comparte la angustia de los matrimonios que sufren por causa de la esterilidad, pero no acepta la opinión corriente según la cual los esposos tienen derecho a tener hijos sea como sea, valiéndose de cualquier medio. Esta absolutización del derecho a tener hijos trae consecuencias cada vez más inhumanas: donantes anónimos de semen, madres de alquiler, parejas homosexuales con hijos y un largo etcétera. La Iglesia nos recuerda que el derecho más importante en esta cuestión es un derecho del hijo: el derecho a ser el fruto del amor, manifestado y actuado en la relación conyugal de un hombre y una mujer unidos en matrimonio indisoluble, no un producto fabricado por medio de una manipulación de técnicos. También nos recuerda que los esposos estériles disponen siempre de una solución humanamente enaltecedora: la adopción.

En momentos como éstos, los ciudadanos cristianos deben alzar su voz para proclamar públicamente la dignidad del hombre creado a imagen de Cristo y defenderla de las corrientes filosóficas y políticas que atentan contra ella.