FE Y RAZÓN
"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"
Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo
¿Se
salvarán mis hijos?
Diác. Jorge Novoa
Cuántas
veces, los padres católicos sufren profundas tribulaciones al constatar el
alejamiento de sus hijos de la vida de fe o su total prescindencia. Esta
dolorosa experiencia, es muchas veces acompañada por opciones de vida que van
minando de preocupación y pesimismo el horizonte. Divorcios, hijos de distintos
matrimonios, alcoholismo, drogas, enfermedades, etc…Los padres católicos sufren
hondamente este Calvario moderno que viven sus hijos o nietos, por una fe que
no se pudo comunicar adecuadamente y que ha sido desterrada de las opciones de
vida sin el menor interés.
Recuerdo
que una noche me desperté sobresaltado con un pensamiento lacerante: ¿se
salvarán mis hijos? Y si se condenan? Que tremendo!!! ¿Es posible que alguien
decida cambiar el banquete de la eternidad con Dios por las migajas de una vida
tan breve?
Dios
nos ha confiado a nuestros hijos que están llamados a ser sus hijos, no
somos dueños de sus vidas sino colaboradores de la obra de Dios. Ciertamente
que son nuestros, pero lo son más de Dios. Él, está más "interesado"
que nosotros de su salvación y lo está perfectamente, en cuanto sus intenciones
no están minadas por sombras como las nuestras. ¡Qué maravilla es poder
descubrir y vivir, el desafío de acompañar a nuestros hijos en este camino que
tiene por meta la eternidad! ¡Qué gozo embarga nuestra alma, al saber que están
llamados a ser ciudadanos del cielo!
Este
pensamiento para nada nos invita a desentendernos de su suerte, por el
contrario nos compromete en las opciones que les comunicamos en la niñez y
adolescencia. Los padres saben, como buenos artesanos, que el momento de modelar es muy importante,
la obra debe realizarse cuando todavía
la arcilla se encuentra fresca . Pero
el modelo, es único e irrepetible, como una pieza de valor incalculable, deben
buscar y permitir, que vaya lentamente emergiendo la verdadera imagen que está
esculpiendo el artesano Divino ¡Qué tremenda responsabilidad y al mismo tiempo
que maravillosa tarea!¿Acaso pueden los padres encontrar una misión superior?
¡Con cuánto amor y respeto deben acercarse al misterio que oculta y manifiesta
esta valiosa joya! ¡Qué sublime dignidad se cierne sobre su cabeza!
Dios
no se desentiende del camino que te propone. Él necesita de tu compromiso. No
estás solo en el mundo, ni abandonado. El Padre vela por sus hijos y te
sostiene a ti en tu fragilidad. No dejes que te destruyan los pensamientos que
vienen del mal espíritu. Dios está haciendo todo lo posible para que tus hijos
se salven. No bajes los brazos. Él no dejará que se pierdan los dolores de tu
corazón. Renueva tu compromiso de servir a la obra que Dios está realizando.
¿Puede
un corazón atribulado no recurrir a María Santísima?¿No conoce ella tus
preocupaciones? No tuvo ella que caminar en la oscuridad de la fe, en medio de
los gritos que clamaban por la muerte de su Hijo ¿No tomará ella tus clamores
como suyos y los presentará delante de Dios?