FE Y RAZÓN

"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"

Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo

(Santo Tomás de Aquino)


Nuestra Señora de FÁTIMA

(Fuente: "Memorias de Lucía", de Ediciones "Sol de Fátima", Madrid, 1982, 4ª ed.)

 1907

Nace Lucía en Aljustrel, lugar perteneciente a la parroquia de Fátima, en Portugal, el 22 de Marzo de 1907.

1913

Lucía hace la Primera Comunión.

1915

Primera aparición del Ángel.

Primavera de 1916

Segunda aparición del Ángel.

"No temáis, soy el Angel de la Paz. Rezad conmigo: Dios mío, yo creo, te adoro, espero, y te amo! Te pido perdón por los que no creen, no te adoran, no esperan y no te aman".

"¡Rezad así! Los corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas."

Verano de 1916

Tercera aparición del Ángel.

"¿Qué hacéis? ¡Rezad, rezad mucho! Los corazones santísimos de Jesús y María, tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced constantemente al Altísimo oraciones y sacrificios."

"En todo lo que podáis, ofreced un sacrificio como acto de reparación por los pecados con que Él es ofendido y como súplica por la conversión de los pecadores. Atraed así sobre vuestra Patria la paz. Yo soy el Ángel de su guarda, el Ángel de Portugal. Sobre todo, aceptad y soportad con sumisión el sufrimiento que el Señor os envíe."

Otoño de 1916

Cuarta aparición del Ángel.

"Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido por la conversión de los pobres pecadores."

"Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Cristo, horriblemente ultrajado por la ingratitud de los hombres. Reparad sus crímenes, y consolad a vuestro Dios."

 13 de Mayo de 1917

Primera aparición de la Virgen.

"Estando jugando con Jacinta y Francisco , en lo alto de la pendiente de Cova de Iría, haciendo una pared alrededor de una mata, vimos de repente algo como un relámpago.

- Es mejor que nos vayamos a casa - dije a mis primos -, está haciendo relámpagos, puede haber tormenta.

- Pues, sí.

Y comenzamos a bajar la cuesta, llevando las ovejas en dirección de la carretera. Al llegar poco más o menos a la mitad de la pendiente, muy cerca de una encina grande que allí había, vimos otro relámpago, y habiendo dado algunos pasos adelante, vimos sobre una encina una Señora, vestida toda de blanco, más brillante que el sol, esparciendo luz más clara e intensa que un vaso de cristal, lleno de agua cristalina, atravesado por los rayos del sol más ardiente. Nos paramos sorprendidos por la Aparición. Estuvimos tan cerca que nos quedamos dentro de la luz que la cercaba o que Ella esparcía. Tal vez a metro y medio de distancia, más o menos. Entonces Nuestra Señora nos dijo:

- No tengáis miedo! No os hago mal.

- ¿De dónde es Ud.? - le pregunté.

- Soy del Cielo.

- ¿Y qué es lo que Ud. me quiere?

- Vengo a pediros que vengáis aquí seis meses seguidos, el día 13, a esta misma hora. Después os diré quién soy y qué quiero. Después volveré aquí todavía una séptima vez.

- Y ¿yo también voy al Cielo?

- Sí, irás.

- Y ¿Jacinta?

- También.

- Y ¿Francisco?

- También, pero tiene que rezar muchos rosarios.

Entonces me acordé de preguntar por dos muchachas que habían muerto hace poco. Eran mis amigas y estaban en mi casa a aprender de tejedoras con mi hermana mayor.

- ¿María de las Nieves ya está en el Cielo?

- Sí, está. (Me parece que debía tener unos dieciséis años).

- Y ¿Amelia?

- Estará en el Purgatorio hasta el fin del mundo. (Me parece que debía tener de dieciocho a veinte años).

 "¿Queréis ofreceros a Dios, para soportar todos los sufrimientos que Él quisiera enviaros, en acto de reparación por los pecados con que Él es ofendido y de súplicas por la conversión de los pecadores?"

- "Sí, queremos" -

"Id, pues, tenéis que sufrir mucho, pero la gracia de Dios será vuestra fortaleza."

Fue al pronunciar estas últimas palabras (la gracia de Dios, etcétera), que abrió por primera vez las manos comunicándonos una luz tan intensa como reflejo que de ellas despedía, que nos penetraba en el pecho y en lo más íntimo del alma, haciéndonos ver a nosotros mismos en Dios que era esa luz, más claramente que nos vemos en el mejor de los espejos. Entonces por un impulso íntimo, también comunicado, nos caímos de rodillas y repetíamos íntimamente: "Oh Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento." Pasados los primeros momentos, Nuestra Señora añadió:

- Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz en el mundo y el fin de la guerra.

En seguida comenzó a elevarse serenamente, subiendo en dirección al saliente, hasta desaparecer en la inmensidad de la distancia. La luz que la rodeaba iba como abriendo camino en la bóveda de los astros, motivo por el cual alguna vez decíamos que vimos abrirse el cielo."

La madre de Lucía cree que miente y junto con toda su familia se pone en contra de ella.

13 de Junio de 1917

Segunda aparición de la Virgen.

"Después de rezar el Rosario con Jacinta y Francisco y más personas que estaban presentes, vimos de nuevo el reflejo de la luz que se aproximaba (y que llamábamos relámpago), y en seguida a Nuestra Señora sobre la encina, en todo igual que en Mayo.

- Usted ¿qué me quiere? - pregunté.

- Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene; que recéis el Rosario todos los días y que aprendáis a leer. Después diré lo que quiero.

Pedí la cura de un enfermo.

- Si se convierte se curará durante el año.

- Quería pedirle que nos llevase al Cielo.

- Sí, a Jacinta y Francisco los llevaré en breve. Pero tú quedas aquí para más tiempo. Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar. Él quiere establecer en el mundo la devoción a m Inmaculado Corazón.

- ¿Me quedo aquí solita?

- No, hija mía. ¿Y tú, ¿sufres mucho? ¡No te desanimes! ¡Yo nunca te abandonaré! Mi Inmaculado Corazón, será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios."

Fue en este momento en que dijo estas últimas palabras que abrió las manos y nos comunicó, por segunda vez, el reflejo de esa luz inmensa. En ella nos veíamos como sumergidos en Dios. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte de la luz que se elevaba al cielo y yo en la que esparcía sobre la tierra. Delante de la palma de la mano derecha de Nuestra Señora estaba un corazón cercado de espinas que parecían estar clavadas en él. Comprendimos que era el Inmaculado Corazón de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, que pedía reparación."

Lucía es interrogada por el párroco.

Tentación de duda de Lucía.

13 de Julio de 1917

Tercera aparición de la Virgen.

REVELACIÓN DEL "SECRETO".

"Momentos después de haber llegado a Cova de Iría, junto a la encina, entre numerosa multitud del pueblo, estando rezando el rosario, vimos el reflejo de la acostumbrada luz y en seguida a Nuestra Señora sobre la encina.

- ¿Usted, qué me quiere?

- Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene; que continuéis rezando el Rosario todos los días, en honor de Nuestra Señora del Rosario, para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra, porque sólo Ella lo puede conseguir.

- Quería pedirle que nos diga quién es; que haga un milagro para que todos crean que Ud. nos aparece.

- Continuad viniendo aquí todos los meses. En octubre diré quién soy, y lo que quiero, y haré un milagro que todos han de ver para creer.

Aquí hice algunas peticiones que no recuerdo bien cuáles fueron. Lo que me acuerdo es que Nuestra Señora dijo que era preciso rezar el rosario para alcanzar las gracias durante el año y continuó:

"Sacrificaos por los pecadores, y decid a Jesús muchas veces, especialmente siempre que hagáis algún sacrificio: "¡Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!"

Al decir estas últimas palabras, abrió de nuevo las manos como en los meses pasados. El reflejo parecía penetrar en la tierra, y...

Primera parte del Secreto: 

El infierno.

"Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego, que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en este fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas, que de las mismas salían, juntamente con nubes de humo, cayendo hacia todos los lados, semejantes al caer de las pavesas, en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor.

Los demonios se distinguían por las formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, también transparentes y negros.

Esta visión duró un momento; y gracias a que nuestra buena Madre del Cielo nos había prevenido con la promesa de llevarnos al Cielo (en la primera aparición); si no hubiera sido así, creo que hubiéramos muerto de susto y pavor.

En seguida levantamos los ojos a Nuestra Señora, que nos dijo con bondad y tristeza:

"Visteis el infierno, a donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo, la devoción a mi Inmaculado Corazón.

Si hiciesen lo que yo os digo, se salvarán muchas almas y habrá paz. La guerra va a terminar. Pero si no dejasen de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI, comenzará otra peor. Cuando viérais una noche iluminada por una luz desconocida, sabed, que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre, y de la persecución a la Iglesia y al Santo Padre.

Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados.

Si atendiesen a mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, extenderá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán aniquiladas. Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará; el Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo un tiempo de paz."

"En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe...Esto no se lo digáis a nadie, a Francisco sí se lo podéis decir."

Cuando rezareis el Rosario decid después de cada misterio: ¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al Cielo, principalmente a las más necesitadas!.

Segunda parte del Secreto: 

Devoción al Corazón de María.

"La segunda se refiere al Inmaculado Corazón de María.

Ya dije en el segundo escrito que Nuestra Señora el día 13 de Julio de 1917, me dijo que nunca me dejaría, y que su Inmaculado Corazón sería mi refugio y el camino que me conduciría a Dios; que fue, al decir estas palabras, cuando abrió sus manos, haciéndonos penetrar en el pecho los reflejos que ellas despedían.

Me parece que en este día este reflejo tuvo por fin principal infundir en nosotros un conocimiento y amor especial para con el Inmaculado Corazón de María; así, como las otras dos veces lo tuvo, me parece, con relación a Dios y al misterio de la Santísima Trinidad."

"En la tercera aparición, Francisco parece que fue el que menos se impresionó con la vista del infierno, a pesar de que también le causaba una sensación grande. Lo que más le impresionó o absorbía era Dios, la Santísima Trinidad, en esa luz inmensa que nos penetraba en lo más íntimo del alma. Después decía:

"- Estábamos ardiendo en aquella luz y no nos quemábamos. ¿Cómo es Dios? ¿No se puede decir?...Esto sí que no se puede decir jamás. Da pena que esté tan triste. Si yo le pudiese consolar."

"Siempre cuando Jacinta se mostaba más impresionada con el recuerdo del infierno, solía decirle: "No pienses tanto en el infierno. Piensa antes en Nuestro Señor y en nuestra Señora. Yo no pienso en él para no tener miedo".

Tercera parte del Secreto: 

Los mártires

"Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiría y de la Santísima Madre vuestra y mía.

Después de las dos partes que ya he expuesto, vimos al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia é el ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: "algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él" a un obispo vestido de Blanco "hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre", También a otros obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios."

(Fuente: L'Osservatore Romano, edición semanal en lengua española, 30 de Junio de 2000, p. 8). 

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Nuevamente interrogada por el párroco.

Interrogada por el Administrador.

13 de Agosto de 1917

Prisión de Lucía.

19 de Agosto de 1917

Cuarta aparición de la Virgen.

-¿Qué es lo que Ud. me quiere?

- Quiero que sigáis yendo a Cova de Iría el día 13; que continuéis rezando el Rosario todos los días. El último día haré un milagro para que todos crean.

- ¿Qué es lo que Ud. quiere que haga con el dinero que la gente deja en Cova de Iría?

- Que hagan dos andas: Una, llévala tú con Jacinta y dos niñas más, vestidas de blanco, y otra que la lleve Francisco y tres niños más. El dinero de las andas es para la fiesta de Nuestra Señora del Rosario; lo que sobre es para ayuda de una capilla que deben hacer.

- Quería pedirle la cura de algunos enfermos.

- Sí, a algunos los curaré durante el año.

Y tomando un aspecto más serio dijo:

- Rezad, rezad mucho, y haced sacrificios por los pecadores que van muchas almas al infierno por no tener quien se sacrifique y pida por ellos.

 Interrogatorio y amenazas de parte del Administrador.

13 de Setiembre de 1917

Quinta aparición de la Virgen.

-Continuad rezando el Rosario para alcanzar el fin de la guerra. En octubre vendrá también Nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen y San José con el Niño Jesús para bendecir el mundo. Dios está contento con vuestros sacrificios, pero no quiere que durmáis con la cuerda. Ponedla sólo durante el día.

-Me han pedido para pedirle muchas cosas, la cura de algunos enfermos, de un sordomudo.

- Sí. A algunos los curaré, a otros no. En Octubre haré el milagro para que todos crean.

13 de Octubre de 1917

Sexta aparición de la Virgen.

- ¿Qué es lo que Ud. me quiere?

- Quiero decirte que hagan aquí una capilla en honor mío; que soy la Señora del Rosario; que continúen siempre rezando el Rosario todos los días. La guerra va a acabar, y los militares volverán en breve a sus casas.

- Tenía muchas cosas que pedirle: si curaba a algunos enfermos y si convertía a algunos pecadores, etc.

- A unos sí; a otros, no. Es necesario que se enmienden; que pidan perdón de sus pecados; - y tomando un aspecto más triste - , No ofendan más a Dios Nuestro Señor que está ya muy ofendido.

Y abriendo las manos, las hizo reflejarse en el sol. Y mientras se elevaba, continuaba el reflejo de su propia luz proyectándose en el Sol.

He aquí, Excmo. y Rvmo. señor Obispo el motivo por el cual exclamé que mirasen al sol. Mi fin no era llamar a él la atención del pueblo, pues ni siquiera me daba cuenta de su presencia. Lo hice solo, llevada por un movimiento interior que me impulsaba a ello.

Desaparecida Nuestra Señora en la inmensa distancia del firmamento, vimos al lado del sol a San José con el Niño, y a Nuestra Señora, vestida de blanco, con un manto azul. San José con el Niño parecían bendecir el mundo con unos gestos que hacían con la mano en forma de cruz. Poco después, desvanecida esta Aparición, vimos al Señor y a Nuestra Señora que me daba la idea de ser Nuestra Señora de los Dolores. Nuestro Señor parecía bendecir el mundo, de la misma forma que San José. Se desvaneció esta Aparición y me parecía ver todavía a Nuestra Señora en forma semejante a Nuestra Señora del Carmen.

UN DOCUMENTO DE LA ÉPOCA ACERCA DEL "MILAGRO DEL SOL"

24-25 de Octubre de 1917

Revolución de Octubre en Rusia. Los bolcheviques en el poder. 

4 de Abril de 1919

Muerte de Francisco.

13 de Mayo de 1920

Lucía es detenida por dos soldados a caballo.

20 de Febrero de 1920

Muerte de Jacinta .

25 de Octubre de 1925

Lucía entra al postulantado de las Hermanas Doroteas en Pontevedra.

10 de Diciembre de 1925

Aparición de la Virgen en Pontevedra pidiendo la devoción de los primeros Sábados de mes.

"El día 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole en el hombro una mano, le mostró un corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. El Niño dijo:

- Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos en todo momento le clavan, sin haber quien haga algún acto de reparación para sacarlas.

Enseguida dijo la Santísima Virgen:

- Mira, hija mía, mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú al menos procura consolarme y di a todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del rosario y me hagan 15 minutos de compañía meditando en los 15 misterios del rosario con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de estas almas.

15 de Febrero de 1926

Aparición del Niño Jesús recordando el pedido hecho en la aparición anterior.

"El 15 de Febrero de 1926, le apareció de nuevo el Niño Jesús. Le preguntó si ya había difundido la devoción a su Santísima Madre. Ella le expuso las dificultades que tenía el confesor y que la Madre Superiora estaba dispuesta a propagarla, pero que el confesor había dicho que ella sola nada podía. Jesús respondió:

- Es verdad que tu Superiora nada puede; pero con mi gracia lo puede todo.

Presentó a Jesús las dificultades que tenían algunas almas de confesarse en Sábado y pidió que fuese válida la confesión de ocho días. Jesús respondió:

- Sí, puede ser de muchos días más todavía, con tal que cuando me reciban estén en gracia y tengan la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María.

Ella preguntó:

- Jesús mío, ¿las que olviden formar esta intención?

Jesús respondió:

- Pueden hacerla en la otra confesión siguiente, aprovechando la primera ocasión que tuvieren de confesarse.

17 de Diciembre de 1927

Sor Lucía recibe autorización del Cielo para revelar las dos primeras partes del Secreto.

"El día 17 de diciembre de 1927, fue junto al sagrario a preguntar a Jesús cómo satisfaría la petición que se me hizo: Si el origen de la devoción al Inmaculado Corazón de María estaba encerrado en el secreto que la Virgen María les había confiado.

Jesús, con voz clara, le hizo sentir estas palabras: "Hija mía, escribe lo que te piden, y todo lo que te reveló la Santísima Virgen en la aparición en que habló de esta devoción, escríbelo también. En cuanto al resto del secreto, sigue guardando silencio."

 Junio de 1929

Visión de la Virgen pidiendo la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón.

"Había pedido y tenido licencia de mis superiores y del confesor de hacer la Hora Santa de once a media noche de los jueves a los viernes.

Estando una noche sola me arrodillé entre la balaustrada en medio de la capilla a rezar las oraciones del Angel. Sintiéndome cansada, me incorporé y continué rezando con los brazos en cruz. La única luz era la de la lámpara. De repente se iluminó toda la capilla con una luz sobrenatural y sobre el altar apareció una cruz de luz que llegaba hasta el techo. En una luz más clara se veía en la parte superior de la cruz un rostro de un hombre con el cuerpo hasta la cintura, y sobre el pecho una paloma de luz, y clavado en la cruz el cuerpo de otro hombre. Un poco por debajo de la cintura, suspendido en el aire se veía un cáliz y una hostia grande sobre la cual caían algunas gotas de sangre que corrían a lo largo del rostro del crucificado y de una herida en el pecho. Escurriendo por la hostia, estas gotas caían dentro del cáliz. Bajo el brazo derecho de la cruz estaba Nuestra Señora; era Nuestra Señora de Fátima con su Inmaculado Corazón en la mano izquierda, sin espada ni rosas, sino con una corona de espinas y llamas...Bajo el brazo izquierdo, unas letras grandes con si fuesen de agua cristalina que corrían hacia el altar; formaban estas palabras: "Gracia y Misericordia".

Comprendí que me era mostrado el misterio de la Santísima Trinidad, y recibí luces sobre este misterio que no me es permitido revelar. Después Nuestra Señora me dijo: "Ha llegado el momento en que Dios pide al Santo Padre que haga en unión con todos los Obispos del mundo la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón prometiendo salvarla por este medio. Son tantas las almas que la justicia de Dios condena por pecados cometidos contra Mí, que vengo a pedir reparación: Sacrifícate por esta intención y ora".

Di cuenta de esto al confesor que me mandó escribir lo que Nuestra Señora quería se hiciese."

13 de Mayo de 1931 

Primera Consagración de Portugal al Inmaculado Corazón de Maria, hecha por el Episcopado Portugués, siguiendo el Mensaje de Fátima. 

Navidad de 1935

La Primera Memoria.

21 de Noviembre de 1937

La Segunda Memoria.

26 de Julio de 1941

Sor Lucía recibe del Obispo la orden de escribir la Tercera Memoria.

31 de Octubre de 1942

S.S. Pío XII consagra el mundo al Corazón de María, haciendo velada mención de Rusia. 

13 de Mayo de 1946 

Es coronada en Portugal la Imagen de Nuestra Señora de Fátima  por el Cardenal Marsella, Legado Pontifício. La Corona fué ofrecida por las mujeres portuguesas, en agradecimiento por haber librado a Portugal de la segunda Guerra Mundial. 

25 de Marzo de 1948

El Papa Pío XII autoriza la transferencia de Sor Lucía a las Hermanas Carmelitas.

13 de Octubre de 1951  

Clausura del Año Santo (Universal), en Fátima, por el Cardenal Tedeschini, Legado Pontificio, el cual revela que Pío XII presenció en el Vaticano, en 1950, el mismo prodigio solar que ocurrió en Fátima el 13 de Octubre de 1917. 

21 de Noviembre de 1964 

Al clausurar la tercera sesión del Concílio Ecuménico, el Papa Pablo VI anuncia delante de 2.500 padres conciliares, la concesión de la Rosa de Oro al Santuario de Fátima, la cual sería entregada par el Cardenal Cento, Legado Pontifício, el día 13 de Mayo de 1965. 

13 de Mayo de 1967 

El  Papa Pablo VI viaja a Fátima en el cincuentenario de la primera aparición de Nuestra Señora para pedir la paz del mundo y la unidad de la Iglesia. 

13 de Mayo de 1981

Atentado contra el Papa Juan Pablo II, exactamente 64 años después de la primera aparición de la Virgen. 

"...una mano materna guió la trayectoria de la bala, y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la muerte" (Juan Pablo II, Meditación desde el Policlínico Gemelli a los obispos italianos, 13 de Mayo de 1994). 

7 de Junio de 1981

Consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María. 

25 de Marzo de 1984

Consagración de todos los hombres y pueblos al Corazón Inmaculado de María. 

"...De modo especial confiamos y consagramos a aquellos hombres y aquellas naciones, que tienen necesidad particular de esta entrega y de esta consagración...Ilumina especialmente a los pueblos de los que tú esperas nuestra consagración y nuestro ofrecimiento...De la tentativa de ofuscar en los corazones humanos la verdad misma de Dios, líbranos!" 

(JUAN PABLO II, Jornada jubilar de las Familias, del 25 de Marzo de 1984)

"Sor Lucía confirmó personalmente que este acto solemne y universal de consagración correspondía a los deseos de Nuestra Señora ("Sim, está feita, tal como Nossa Senhora a pediu, desde o dia 25 de Marzo de 1984": "Sí, desde el 25 de Marzo de 1984, ha sido hecha tal como Nuestra Señora había pedido": carta del 8 de noviembre de 1989). Por tanto, toda discusión, así como cualquier otra petición ulterior, carecen de fundamento."

(CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, El Mensaje de Fátima, en "L'Osservatore Romano", edición semanal en lengua española, 30 de Junio de 2000, p. 6). 

8 de Noviembre de 1989

Caída del Muro de Berlín. Símbolo del final del imperio soviético. 

13 de Mayo de 1991

"Una vez más nos volvemos a Ti, Madre de Cristo y de la Iglesia, reunidos a tus pies en la Cueva de Iría, para agradecerte por cuanto Tú hiciste en estos años difíciles por la Iglesia, por cada uno de nosotros, y por la humanidad entera.

"!Monstra te esse Matrem!", ¡cuántas veces te hemos invocado! Y hoy estamos aquí para agradecerte porque siempre nos has escuchado. Tú te haz mostrado Madre: Madre de la Iglesia, misionera en los caminos de la tierra hacia la espera del Tercer Milenio Cristiano; Madre de los hombres, por la constante protección que nos evitado desgracias y destrucciones irreparables y haz favorecido el progreso y las modernas conquistas sociales. Madre de las naciones, por los movimientos inesperados que han devuelto la fe a pueblos por mucho tiempo tan oprimidos y humillados. Madre de la vida, por los múltiples signos con los cuales nos haz acompañado defendiéndonos del mal y del poder de la muerte. Madre mía desde siempre, y en particular en aquel 13 de mayo de 1981, en donde he advertido junto a mí Tu presencia auxiliadora...

Sí, continúa mostrándote Madre para todos, porque el mundo tiene necesidad de Ti. Las nuevas situaciones de los pueblos y de la Iglesia son todavía inciertas e inestables. Existe el peligro de sustituir el marxismo con alguna otra forma de ateísmo que aparentando la libertad tiende a destruir las raíces de la moral humana y cristiana. Madre de la esperanza, ¡camina con nosotros! Camina con el hombre de éste último período del siglo vigésimo, con el hombre de toda raza y cultura, de toda edad y condición. Camina con los pueblos hacia la solidaridad y el amor, camina con los jóvenes, protagonistas de futuros días de paz. Tienen necesidad de Ti las Naciones que recientemente han adquirido espacios de libertad y ahora se ocupan de construir su futuro. Tiene necesidad de Ti Europa, que del Este al Oeste no puede encontrar su verdadera identidad sin redescubrir las comunes raíces cristianas. Tiene necesidad de Ti el mundo para resolver los muchos y violentos conflictos que aún lo amenazan.

¡Muéstrate Madre de la esperanza! Vela sobre el camino que aún nos espera. Vela sobre los hombres y sobre las nuevas situaciones de los pueblos todavía amenazados por riesgos de guerra. Vela sobre los responsables de las Naciones y sobre cuantos rigen los destinos de la humanidad. Vela sobre la Iglesia siempre asediada por el Espíritu del mundo. Vela por mi ministerio petrino al servicio del Evangelio y del hombre hacia las metas de la acción misionera de la Iglesia. ¡Totus Tuus!

En colegial unidad con los Pastores, en comunión con todo el Pueblo de Dios extendido por cada ángulo de la tierra, también hoy renuevo a Ti la consagración filial del género humano A Ti con confianza todos nos entregamos. Contigo entendemos el seguir a Cristo, Redentor del hombre: que el cansancio no nos venza, ni la fatiga nos detenga, las dificultades no apaguen el ánimo ni la tristeza el gozo del corazón. Tú María, Madre del Redentor, continúa mostrándote Madre para todos, vela sobre nuestro camino, haz que llenos de gozo veamos a tu Hijo en el Cielo. Amén." (Juan Pablo II en Fátima, 13 de mayo de 1991)

13 de Mayo de 2000

Beatificación de Francisco y Jacinta Marto. 

30 de Junio de 2000

Revelación de la tercera parte del secreto de Fátima. 

8 de Octubre de 2000

Jubileo del Año 2000. El Papa Juan Pablo II consagra el IIIer. Milenio de la Era Cristiana a María Santísima, Nuestra Señora de Fátima. 


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