FE Y RAZÓN

"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"

Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo

(Santo Tomás de Aquino)


LOS FUNDAMENTOS FILOSOFICOS DEL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA.

(Prof. MARIA CRISTINA ARAUJO AZAROLA)

Montevideo, Marzo/1982

No presento un análisis filosófico sobre el tema, sino una breve reflexión. Cuando pienso en la inteligencia humana, lo primero que considero es su actuar. Por la inteligencia pensamos, aprehendemos, juzgamos. intuimos, razonamos.

Me detengo en la capacidad de juzgar. El anhelo humano de conocer la realidad inmediata y la realidad mediata, surge al contacto con las cosas y con las personas. Entiendo que el cuestionamiento por ellas se da a partir del choque óntico. Al mismo tiempo, este encuentro óntico, conduce al hombre a querer penetrar en las entes que conoce y a manipular con la naturaleza. Aquí se manifiesta su capacidad creadora.

El hombre también juzga su propia interioridad, se juzga a sí mismo. Toma conciencia de sus posibilidades y limitaciones, de lo que debe hacer y de lo que hace, es capaz de darse cuenta de las situaciones vividas y de su actuar en ellas. Son muchas las circunstancias en que las decisiones de nuestra voluntad son afectadas por el error, o por la ignorancia en que está sumida la inteligencia. En otras ocasiones incide la afectividad . Creo que también es necesario tener en cuenta que los sentimientos y las pasiones humanas , pueden obnubilar o contribuir a la actividad intelectual.

El hombre juzga desde su interioridad , a las circunstancias. El juicio o interpretación de las circunstancias conducen al hombre a proyectar , al mismo tiempo que él se proyecta. El ser humano se realiza en el tiempo, es un ente inacabado, proyectado hacia el futuro. La vida se le presenta, como un quehacer, según la expresión de Ortega y Gasset.

En este contexto, me surgen dos interrogantes, que creo centrales para el tema que nos ocupa hoy. Una se refiere al PARA QUÉ de la inteligencia humana (tiene sentido de finalidad) y la segunda es el POR QUÉ de la misma (busca el fundamento) .Ambas conducen al COMO de la obtención del fin.

Observando la actividad intelectual, y conociendo el anhelo natural humano, se patentiza que por la inteligencia el hombre tiende a la posesión intencional del ser, lo que es lo mismo, tiende a la posesión de la verdad. Ella se expresa en el juicio, que es la forma por la cual el sujeto atribuye o excluye una propiedad o esencia a un ente, la cual puede corresponderle o no corresponderle, De ahí que el juicio resulte verdadero o falso. Este juicio puede ser expesado con certeza o con intención de engañar.

En consecuencia, si bien la inteligencia tiene como finalidad propia, el ser y la verdad, puede ser utilizada para otros fines. Así lo expresan muchos filósofos desde la antigüedad griega. De ahí que me pregunte : como hacer para que la inteligencia cumpla con el fin, con su ordenamiento natural.

Así llegamos a la educación. Ella es el medio por el cual el hombre puede aprender a usar rectamente de su inteligencia, asi como de sus otras potencialidades. La educación, considerada como proceso consiste precisamente , en el desarrollo de las potencialidades del educando. Una de ellas es la inteligencia, la potencia cognocitiva humana por excelencia (entiendo por "potencia" un principio de cambio). La inteligencia, porque es potencia, es capaz de desarrollarse, y por ser espiritual, permite, o más bien, conduce a una actualización de todo el ser humano, en plenitud dinámica, al conjugar al educando, el desarrollo armónico de sus potencialidades. Para esto, el hombre necesita conseguir el orden interior,"que sus acciones muestren que proceden de una voluntad que elige libremente , guiada por una inteligancia clara, objetiva, que cumple su función deliberativa y de prescripción del acto ordenado" (F. Ruiz Sánchez: "Fundamentos y fines de la educación")

El problema radica, en cómo debe desarrollarse, actualizarse, la inteligencia humana para que realmente sea signo de perfeccionamiento. Aquí entramos al plano de lo situacional y de la acción concreta. Es que la inteligencia actúa en dos planos distantes pero complementarios: uno se refiere al conocimiento del ser y de la verdad, el otro a la aplicación de los principios o de la verdad conocida, a situaciones concretas.

Por la reflexión y los buenos hábitos, el hombre se autoposee. Inciden la heteroeducacion y la autoeducación. La primera es un constante incentivo a la toma de conciencia de sí para la formación de los hábitos operativos que lo perfeccionen, al educando. La segunda, es la etapa de la autoformación permanente, a fin de lograr la plenitud del propio ser. Entiendo que la educación es una actividad eminentemente reflexiva, en cierto modo artística e inserta en el orden moral.

Entonces, ¿cómo se conjuga la educación con el desarrollo de la inteligencia? ¿para qué desarrollar la inteligencia? ¿desarrollarla para llegar a Dios? Es un absurdo óntico, pues jamás la creatura,ente finito y contingente se transformará en un ser Absoluto y necesario.Lo constata Sartre: "El hombre es una pasión útil"

¿Desarrollar la inteligencia para llegar a Dios? Esto es posible. Más aún, es el fin del hombre cultivarse para la perfección , teniendo como modelo la Perfección Absoluta. Cuanto más culto es el hombre, más perfecto es, puesto que al vivir acorde al mundo axiológico objetivamente jerarquizado, se desarrolla en tanto hombre. Entiendo a la cultura como "paideia". En este sentido el hombre culto es un hombre libre y educado.Y como la educación tiene como fin el perfeccionamiento de las potencialidades del ser humano, a medida que se hace culto, tambien se educa. Por consiguiente sea para adquirir cultura, sea para educarse , es necesario que el hombre tome conciencia de sí para la reflexión , es necesario que el ser humano se vuelva sobre si mismo en sucesión de actos de interiorización, para conocer su mismidad, y al conocerse lo que es,se abre a los demás, se trasciende. Se reconoce indigente y por esto, necesitado de sus semejantes. Simultáneamente en su indigencia, reconoce la indigencia de los demás hombres y por acto da de sí para ponerse junto al otro, se hace solidario del otro. Ahora bien, el desarrollo de la inteligencia es posible en todos los hombres. Pero ella se hará y de hecho se realiza según las diversas circunstancias en que vive cada uno y según las modalidades personales.De ahí que solo es un aspecto a considerar, en el ámbito educacional, político, social, religioso, etc. teniendo en cuenta las reales limitaciones. Querer ver en el desarrollo de la inteligencia, una eliminación de las diferencias naturales y una supresión de la inclinación al mal, es desconocer la realidad humana.

Entiendo que la inteligencia humana, naturalmente finita y limitada aunque con vocación por lo Absoluto y Eterno,debido a su naturaleza espiritual está sujeta a los avatares de la temporalidad. Pienso que su fundamento habría que buscarlo en un plano metafísico y antropológico y vinculado a la ética.