FE Y RAZÓN

"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"

Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo

(Santo Tomás de Aquino)


El encuentro de dos santos.-

Monseñor Jacinto Vera y Don Bosco.

Un capitulo interesante de la vida de nuestra patria y de esta porción uruguaya de la Iglesia, lo constituye el encuentro de Monseñor Jacinto Vera y los Salesianos; o tal vez el encuentro de los Salesianos con Monseñor Vera y en particular, el encuentro epistolar de Don Bosco y nuestro primer Obispo.

El Padre Juan Cagliero, quien dirigió la primera expedición de salesianos al Río de la Plata, narra el primer contacto con la republica Oriental del Uruguay. El P. Cagliero venía a la republica argentina,a la localidad de San Nicolás. El 12 de diciembre de 1875 desembarcó en Montevideo, porque el barco ancló en ese puerto. Cagliero pensó aprovechar esta oportunidad para saludar a Mons. Vera. Vicario apostólico de esta República. No lo encontró, porque el Obispo estaba misionando en la campaña. Sin embargo, conversó con el Cura de la Iglesia Matriz, el P. Inocencio Yéregui, quien pensó en los beneficios que traería al Uruguay la presencia de los Salesianos. Así se lo expresó al P. Cagliero quien prometió ayudar a fundar un colegio.

En cuanto Mons. Vera regresa a Montevideo, el P. Yéregui le comunica lo conversado con el salesiano Cagliero. Monseñor Jacinto Vera consulta al Señor. El P. Lasagna escribe en la Crónica del Colegio Pío la siguiente: "El reverendísimo señor Yéregui aceptó la promesa de Cagliero con gran satisfacción y gratitud... y apenas retornó monseñor Jacinto Vera, que se hallaba lejos de la capital ocupado en predicar una de las misiones que llenaban la mayor parte de su santa vida, le habló con vivo interés...

Habiendo pensado y rezado mucho, creyeron que providencialmente se presentaba la oportunidad de aprovechar un ofrecimiento de los señores Lanús. Léxica y Fynn..."

En efecto, estos señores habían ofrecido a Mons, Vera, un colegio en la localidad de Villa Colón. Mons. Jacinto Vera ve la posibilidad de que se establecieran allí los Salesianos y así se lo comunica en carta del 7 de enero de 1876, a través de su secretario el P Rafael yéregui, hermano del párroco de la Iglesia Matriz. En un pasaje de esta carta, el P Yéregui escribe: " El señor Obispo y Vicario apostólico de esta República se interesa vivamente en que se realice este pensamiento y me encarga diga a V.R. que no solo vería con mucho gusto la propagación de los PP. Salesianos en esta República sino que por su parte les dispensaría toda la protección que le fuera posible"

En esta carta se le urge al P. Cagliero para que venga a conocer el local y edificio. Rápidamente se hicieron las gestiones. El 11 de diciembre de 1876 desembarcaron los salesianos destinados por Don Bosco al colegio de Villa Colón, que llevaría el nombre de Colegio Pío , en honor al Papa Pío IX – El director nombrado por Don Bosco era el P.Luis Lasagna.

El historiador salesiano Juan Belza describe el encuentro de estos primeros salesianos con Mons. Jacinto Vera. Dice así: "En las puertas del Hotel Español los esperaba el Obispo Vera: sesentón, alto, robusto, erguido , morocho...Rezumaba la alegría del hispano y la picardía ladina del criollo. Ambas chispeaban en unos ojos vivaces e inquietos, lumbreras de su cara morena. Pero lo envolvía un halo de bondad...

Impresionó a los viajeros el tipo de patriarca criollo, tan nuevo, y tan distinto del comprendido en sus esquemas habituales. Y en seguida les robó el corazón.

Entre abrazos y palmadas cariñosas los llevó a asearse someramente y luego a calmar el hambre canina...

--¡ Pobres mis hijos! Con las ganas locas que tenían de desembarcar, hasta se olvidaron de comer...

 Mientras los platos humeantes acallaban el rumor de los comensales, Vera paseaba alrededor de la mesa. Inquiría el nombre de uno, bromeaba con el otro...y a todos enseñaba en vivo a conducirse con desenvoltura en ambiente tan diverso del nativo.

Poco a poco, los juveniles misioneros fueron descubriendo, detrás del sabroso anecdotario campero que el Obispo desgranaba con parsimonia, al hombre cabal. Caracterizado ... con otros ingredientes de los usuales para ellos.¡ Ya sorbían la primera lección americana!

Cuando salieron para visitar la catedral, se sentían instintivamente amparados a la sombra del gran Obispo criollo.

El P. Lasagna entregó a Monseñor Vera una carta manuscrita de Don Bosco dirigida al Obispo uruguayo. ¿ qué escribió Don Bosco a Monseñor Vera?

Don Bosco, en la carta fechada el 17 de noviembre de 1876, presentaba a sus hijos, sus ilusiones y depositaba su confianza en el Obispo uruguayo. Leemos algunas líneas:

"Un puñado de mis hijos salesianos va a Montevideo para iniciar el Colegio Pío fundado por la caridad y el celo de Vuestra Excelencia (VE). El Padre Santo quedó muy complacido de que se abriera ahí un instituto católico que llevará su nombre y elogió y bendijo a V.E. y a todos los que cooperan a esta fundación. Se trata de comenzar y se encontrarán dificultades, pero con el auxilio de Dios y con la protección de V.E., espero se allanarán todas los obstáculos que pudieran estorbarnos. Mis misioneros van con buena voluntad, su número es de once: tres sacerdotes aprobados para la confesión y predicación, cuatro son maestros y cuatro coadjutores, que pueden ejercer el magisterio y dedicarse también a diferentes trabajos materiales"

A continuación, Don Bosco detalla el nombre, la profesión, los estudios y tareas encomendadas a cada uno de sus hijos. Don Bosco concluye la carta en estos términos de sincera estima y aprecio a este Obispo que le abre el camino en esta tierra rioplatense. Dice Don Bosco:

"Expuestas así brevemente las cosas. Yo pongo a todos estos mis hijos en las santas manos de V.E.; por lo pasado fueron míos, en lo porvenir serán todos suyos...

Me recomiendo a mí y a toda esta naciente Congregación, a la caridad de las oraciones de V.E. y pidiendo a Dios lo conserve aún por muchos años de vida feliz, tengo el alto honor de profesarme de V.E. Reverendísima obligadísimo servidor

JUAN BOSCO, Pbro.

Fue muy grande la actividad de estos primeros misioneros salesianos en el Colegio Pío. Tal como Don Bosco lo previó tuvieron muchas dificultades y se les presentaron varios obstáculos para impedir su labor que armonizaba el trabajo, estudio y enseñanza con la oración, en un clima de paz y alegría.

Mons. Jacinto Vera en todo momento fue el apoyo y el estímulo. Encomendó a los salesianos el cuidado pastoral de Las Piedras y de Paysandú. El corazón de estos varones ardía en santo celo pastoral. 

Prof. Cristina Araujo Azarola.


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